Quién soy

El poder político es un raro entramado de deseos compartidos por dos partes: los que ejercen el poder (los que mandan) y los que ceden ese poder (los ciudadanos). No obstante el misterio de mandar y obedecer es oscuro y nadie puede dar una respuesta que satisfaga a nadie de por qué unos se dejan mandar y otros están encantados de hacerlo.

Ahora hay otros que poco a poco se suman en la medida de que les afecta directa o indirectamente como por ejemplo por la educación escolar, las leyes impositivas o la apisonadora presión social del relativismo.

Algo pasa, que muy pocos somos los que nos hemos convertido en megáfonos, parecemos voces en el desierto de lo que sucede con la Ideología de Género y de cómo nuestros hijos son subyugados por el pensamiento dominante de lo políticamente correcto.

nuevo-poderRecientemente, un artículo en Hispanidad.com, Ideología de género es feminismo y homosexualismo se ha hecho eco de lo que pasa y yo mismo en la sección de El Libro de la Semana de este mismo digital, he tocado el tema (I) y recomendado títulos (I) y (II) que son necesario leer para comprender qué sucede en nuestra sociedad y para saber cómo actuar en contra de ella y en defensa de nuestra libertad y la naturaleza de las cosas.

Pero hay buenas noticias también. Por fin me he llevado una gran alegría al conocer un movimiento italiano llamado Centinelas en Pie que tratan de combatir este avance que degenera al ser humano y somete a la sociedad en un emponzoñamiento de algo que se vende como libertad pero que realmente es un calabozo cuyos barrotes son las pasiones. ¿Por qué esto? ¿Qué ganan los dirigentes a cambio? Ganan mucho, sobre todo no combatir contra individuos, sino contra masas acríticas que responden ciegamente al pan y circo de toda la vida, una sociedad adoctrinada en el confort de la Sociedad del Bienestar a cambio de su razón (su voz, su opinión…) y sus posibles preguntas incómodas. Con sus medios de comunicación, han logrado el vacío de conciencia a cambio de tener pan sobre la mesa.

Con rígidas legislaciones, una voluntad inexistente a cambio de hacer lo que quieran con su cuerpo pero pagando al físico sus necesidades, cada día más envolventes, más caras, más deseables, porque… “¡tú tienes derecho!”, haciéndoles creer que todo es gratis. Y con el mangoneo de la Ley de la Educación, ninguneando a los progenitores (como a ellos les gusta llamar a los padres y madres de familia) van perfilando cabecitas desde muy niños. “Dadles lo que quieran y que paguen por su futuro -dicen los ideólogos de esta dictadura- Y el día que se revuelvan, recordémosles lo que cuesta vivir sin trabajo, sin dinero, sin ocio, sin sanidad…”. (Posiblemente, la crisis global y financiera de los 10 últimos años tiene mucho que ver con todo esto).

Alguien debería copiar, o exportar, la idea de Centinelas en Pie (ver el vídeo). Un movimiento pacífico, intelectual y contumaz. Un movimiento en que los españoles deberíamos dar la cara lo antes posible. Sí, lo digo con urgencia, porque ya saben ustedes que en septiembre nos estrenamos con una nueva genialidad de nuestra política progre de derechas Cristina Cifuentes, que es dar clases sí o sí -es decir, obligatorio- a nuestros hijos en los colegios sobre “igualdad de género”. Estoy seguro que tendría legión de seguidores…

la-ideologia-de-genero-jorge-scalaEsta vez solo recomendaré un título que define bien el contenido de este artículo porque recoge con claridad el espíritu de este: La ideología de género o el género como herramienta de poder, de Jorge Scala. La ideología de género es la palanca que atrapa al individuo sin conciencia pero con ganas de vivir sin fin (y sin freno); amoral pero con necesidades vitales que debe cubrir; que acalla la muerte pero que sabe que es inevitable; que adora a la familia pero aborta; que busca la verdad pero aplaude el homosexualismo; que quiere la libertad pero le coaccionan con legalismos asfixiantes; que ama la igualdad y cada vez hay más diferencia entre norte y sur; que desea lo auténtico y aplaude el travestismo. En fin, una sociedad globalizada y esquizofrénica que ansía todo y cada vez es menos dueña de sí misma. Eso es la ideología de género, esa es la ingeniería social, ese el Nuevo Orden Mundial que ya vive entre nosotros, por lo que tenemos la obligada responsabilidad de formarnos para defendernos, para no dejarnos presionar y tampoco a lo que genuinamente es nuestro: los hijos. Y no lo olviden, la ONU trabaja incansablemente con algunas de sus marcas propias con la imposición y el chantaje para expandirlo como una peste asesina y silenciosa.

El pasado día 27 de mayo fui entrevistado por Víctor Sánchez del Real en su exitoso programa Habla Humano que se emite los jueves en Cadena Ibérica a las 21,30 horas. Pienso que también te convendrá conocer la web que dirige, Elocuent  que como ellos mismos definen es el mejor aliado para que alcances los potenciales de tu vida, tu imagen , tu carrera, tus palabras y tu negocio.

Fue un charla larga pero muy aprovechada y, además de dejarte enlazado al podcast de la entrevista por si te interesa escucharlo tranquilamente, te dejo también un índice de los temas que hablamos, todos ellos entorno al libro, la edición y los autores. ¡Espero que te guste!

habla humano

  1. Situación actual del sector editorial.
  2. Cómo afecta esta situación al autor.
  3.  Lo bueno y lo malo de publicar gratis en plataformas digitales.
  4.  Objetivos que no cambiaran (o no debería cambiar) en las editoriales.
  5. Nuevas formas de publicar. Pros y contras.
  6. Mi carrera. Mis proyectos. Mis empresas.
  7. Qué es Gotas Publicaciones.
  8. Tipos de autores en autopublicación. Falsas editoriales.
  9. Mi actividad como autor, Tom, el fuerte
  10. Futuro del sector editorial. Consejos a todos aquellos que desean publicar.
  11. Futuro de las librerías.
  12. ¡Sí, hay esperanza!

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Es la primera vez que la presentación de uno de mis libros la proyecto desde el escritor y el arte de ser escritor. Creo que a los oyentes y posteriores lectores les interesa saber cómo he cocinado la obra que van a leer. Me acompañó Jesús Poveda y fue en el espacio de Pangea en Madrid. Gracias a los dos.

Tom, el fuerte, inicialmente era una sola novela titulada Todos lo hicieron mal pero los comentarios en Amazon y los lectores cero querían saber más de Jill, la protagonista. Por lo visto me había quedado a medias. Entonces me predispusieron a seguir con la vid

Pangea 7052016
Un momento de mi participación en la presentación junto a Jesús Poveda.

a de Jill. Planteé  un cambio fundamental y surge la idea de convertir la historia en una trilogía que dé sentido amplio a la vida del personaje. Así, con el nombre inicial de Todos lo hicieron mal y nombre que particulariza cada una de sus partes: Tom, el fuerte, El perro de Ben y Azul, pero azul oscuro -que estoy terminando de escribir-. Cada parte entrega una época de Jill: la primera es la adolescencia, la segunda la juventud y la tercera la madurez.

Mis historias, en general, están basadas en historias de relaciones y reacciones. Cómo somos ante las decisiones primarias o secundarias (acción reacción) a lo largo de una vida relativamente común, es decir, una vida que podemos vivir nosotros o personas cercanas que la pueden estar viviendo. Quizá por eso en mis obras no hay héroes con capa roja, ni malos malísimos ni buenos buenísimos, porque a priori ninguno lo somos. Son personajes normales y corrientes como lo somos la mayoría de nosotros.

Mi estilo narrativo ha variado y, como dijo Jesús Poveda en la presentación, son frases cortas y moraleja larga. En este caso tiene mucho de novela negra porque la trama es dura y los hechos son en ocasiones con carga violenta, otras agresivas, que se contraponen con sentimientos muy emotivos para nada pastelosos 😕

La creación de los personajes surgen de la trama como algo espontáneo, digamos que la historia los pide como algo natural para dar sentido a la trama. Sin embargo hay que llenar a los personajes de personalidad, es decir, cómo son sus manías, sus fobias, sus muletillas al hablar, sus rutinas de vida, las obsesiones, sus amores… Eso forma lo que en realidad cada uno de nosotros somos, conscientes o no. Al final es el cliché que hacemos de nosotros mismos y cómo nos perciben los de alrededor. Pues es eso lo que trato de hacer con cada personaje principal, de formar a que se actúen cómo esperamos, que se comporten de una forma u otra porque les conocemos, sabemos lo que les gusta y lo que no. En definitiva es convertirle en alguien familiar.

Sin embargo los actores secundarios no tienen ese objetivo en la historia, solo pretenden convertirse en un punto de referencia en la historia, una ubicación en el plano o una forma de hacer “discutir” a nuestro personaje para llevar al lector una reflexión que no haría directamente el narrador. En Tom, el fuerte son por ejemplo El Viejo negro o Lola la camarera.

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Cartel oficial de la presentación en Pangea el día 7 de mayo 2016

Otra cosa son las circunstancias que envuelven a la historia y que provoca que los personajes se retuerza y provoque en e lector la intriga de lo qué haría él en su lugar. Cuando una historia pone al lector en el lugar del personaje es una buena historia porque está haciendo que de alguna forma irrumpa en la vida del lector. Eso nos pasa en la vida real. Podemos conocer “perfectamente” a un hijo, un hermano, a la esposa… Pero las circunstancias en las que  se encuentran puede hacer que sus decisiones sean distintas a lo esperado y sorprendernos, para bien o para mal. Eso es la vida, que siempre nos sorprenderá por la cantidad de combinaciones que puede ofrecernos y a los demás.

El valor de una historia es fundamental. ¿De qué sirve leer una novela si en dos semanas te has olvidado de lo que te contaron a través de ella? Imaginaros esto en vuestro trabajo diario: ¿Qué tipo de satisfacción personal se puede tener si después de una reunión, a los dos semanas, no se acuerdan de lo que contaste o de tu nombre? La historia que escribo tiene que tener dos componentes fundamentales que me inviten a seguir escribiendo: La pasión por lo que sucede en ella mientras escribo y que lo que pase en ella me pudiera pasar a mí. Es decir, escribo la novela que me gustaría leer.

Es por eso quizá que en las historias, mis personajes y sus consecuencias tienen algo de mí sin que por ello sea biográfica. Es más, me atrevo a decir que ningún escritor escapa de sí mismo en sus historias. Pocas veces se ha escrito algo que de alguna forma no descubra algo de su autor: su carácter, su forma de ver la vida, el respeto por algo…

Con esta trilogía acaparo el arco vital de la persona, en este caso una mujer, a lo largo de sus tres etapas más importantes. Sus relaciones que le hacen ser como es, quizá a pesar de sí misma. Una vida en la que el deseo de ser uno mismo, según su proyecto personal, es boicoteada permanentemente por los diferentes pasos que la vida te obliga de una forma u otra a redirigir la brújula y, aún así, terminas en tierras extrañas, insospechadas, posiblemente no deseadas. Habla del esfuerzo personal contra la frustración que la vida te impone.

Quiero decir que la vida, nuestras calles, quizá nuestras propias vidas, están llenas de personas como Jill. Una vida hacia adelante que tropieza constantemente con muros que hay que salvar, con personas o leyes que toman decisiones que nos afectan directamente y que no podemos hacer nada por evitarlo porque algo nos impulsa a seguir. Chocamos contra puertas cerradas que nos empeñamos en abrir. Por eso los lectores cero de Tom, el fuerte piden más, porque quieren salidas, quieren ver qué pasa con Jill, no se conforman simplemente con lo que les cuento porque Jill a pasado a ser parte de su vida. En el fondo eso es lo que nos pasa a todos con nuestra vida, nuestros problemas, que no nos conformamos simplemente con lo que nos pasa y luchamos por cambiarlo.

Escribir es un esfuerzo humano e intelectual enorme. Creo que ese derroche de tiempo y energía hay que volcarlo en algo que trascienda en los demás. Divertir por divertir me parece el ocio más nihilista del mundo, para eso ya hay demasiada televisión inocua. Reconozco que el tiempo puedes malgastarlo alguna vez en la vida pero, escribir primero y después leer, es demasiado espacio de nuestra vida para que al final no sirva para nada.

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Los comentarios* son provenientes de Amazon cuando estuvo a la venta en el concurso indi organizado por Amazon en colaboración con La Esfera de los Libros (2014). Era cuando la novela tenía título principal Todos lo hicieron mal, luego cambió como explico en esta entrada.

PORTADA 2
Portada inicial, luego fue sustituida solamente en el orden del título-subtítulo

Hacía tiempo que una novela empezaba enganchándome y me producía dependencia. Pero ya en las primeras páginas de "Todos lo hicieron mal" me di cuenta de que me iban a dar las tantas de la madrugada acompañando a Larry y a su muda compañera por los vericuetos de una trama cuya originalidad y buen tino literario la hacían distinta a las que acostumbramos a leer.
Opino que hay un tipo de literatura, que se puede llamar de mesilla de noche y que es la que nos absorbe tanto que se nos olvidan los problemas diarios y poco a poco nos sumerge en un sueño reparador. De ahí su mérito que, supongo, no será compartido por la crítica ortodoxa pero que ahí queda. En el otro extremo está la obra que no solamente nos absorbe y seduce sino que nos abduce y por ello no podemos dejarla. Este es el caso del magnífico texto de Humberto Pérez-Tomé que aún no me he podido quitar de la cabeza.

Por tanto, se la recomiendo a todo aquel que sepa degustar las buenas letras y que --debo decirlo-- tampoco le asuste la dureza de unas vidas que son la vida misma. En suma: un libro que además de su alta calidad, enseña.

Muy buen libro, hacía mucho que no me enganchaba tanto uno desde la primera hasta la última página. Toda repleta de acontecimientos de intriga y situaciones sorprendentes que me hicieron leerme como un "jonky" la novela en un día y medio. Unos personajes muy curiosos, que te van a sorprender desde la primera hasta la última página. Creo que una de las mejores novelas que he leído en mi vida. La aconsejo fervientemente.

Se trata de una narración asequible, fluida y muy amena. De estilo elegante y pletórico de emociones. Sin duda, continuaré leyendo a su autor. Se lo recomiendo a los cansados de ripios y florituras, a todos los que busquéis crudeza realista y original de alta calidad sin dejar de aprender.

Es imposible no leerla del tirón, no ves el momento de parar para comenzar mas tarde, nos mantiene en alerta y nos asombra con su final. La arquitectura literaria no puede ser mas sencilla, estilo intencionado por parte del autor, en mi opinión, para llegar a todos, al fin y al cabo no es una historia de amor ni una novela policiaca donde una vez que se sabe quien lo mató o si el chico deja a la chica, ya no hay mas de donde sacar. El tema, la relación interfamiliar, concerniente a todos, nos hace reflexionar sobre lo que somos capaces de hacer con ella... Escrita desde un prisma primario y un dramatismo exagerado , que nos sitúa de manera diferente y sorprendente.

Leí las páginas gratuitas y me gustó mucho. En realidad, me "supo a poco" así que me lo he comprado.

Me muero por empezar a leer. He oído muy bien hablar de esta novela, tanto mi madre, como mi hermano hicieron la compra y quedaron fascinados con esta novela que por lo visto engancha desde el primer momento y te deja fascinado! volveré a comentar con mi opinión personal. Un saludo!

Pocos días más tarde y ya leída la novela, Amazon no me deja volver a comentar pero si editar, así que os dejo mi opinión: Era comenzar a leer y sumergirte en otro mundo no había acabado el párrafo y ya estabas en el otro lado, un viaje que solo puedes tener el placer de sentirlo en algunas novelas. Os hablo de la ultima novela que he leído "Todos lo hicieron mal".

Dicen que una buena película es aquella que te remueve sentimientos y es que pienso exactamente lo mismo de una novela y esta se me ha clavado tanto en la mente como en el corazón porque remueve sentimientos, de dolor, de llanto... Con esta novela "Todos lo hicieron mal" pude sentir el maravilloso placer de leer a velocidad del rayo tan rápido que parece que en vez de leer estas viendo una película y la pantalla es tu propia mente...

Me ha sorprendido la novela, pero más aun el autor. Gracias por este viaje tan intenso y tan bien vivido!

Trama dura y realista. Mantiene tensión hasta el final. La relación familiar se basa en un triángulo cuyos actos van marcando el devenir de la novela. Se ve la repercusión de las acciones que a veces no son las más idóneas Muy bien escrita y por eso "llega" al lector. Mi enhorabuena.

Historia dramática que me ha enganchado desde las primeras páginas. El estilo de escritura es fluido y capaz de trasladarte a la situación descrita fácilmente. Me ha gustado por lo que recomiendo su lectura.

Libro estimulante y entretenido, pasas las hojas con facilidad, se lee solo, es genial. Las descripciones y como se sienten los personajes es muy real y el autor consigue ponerte en el papel de cada personaje del libro.

10º La historia es creíble y los personajes rezuman sentimientos y psicología, aunque acaben desbordados. Si el envoltorio estuviera más pulido desde un punto de vista estilístico, la valoraría con más estrellas.

11º Desde el principio te atrapa con una prosa sencilla y una trama muy bien construida en la que se mueven personajes con los que llegas a identificarte en muchos momentos. Me ha gustado mucho.

12º Excelente novela. A veces nos empeñamos en leer siempre a los mismo autores y de repente surgen sorpresas como esta. La trama te va envolviendo, enganchando página a página. ¡Súper recomendable!

13º Magnifica sorpresa. Deliciosa la lectura y profunda reflexiones... Todos nos podemos ver reflejados en estas situaciones, simpatizando desde el primer momento con los protagonistas.

14º Fácil de leer cómoda y divertida, realmente engancha y al final del libro siempre te pide más esperemos que saqué otro libro más.

*Como es lógico los nombres de cada comentario están anulados por motivos de protección de los datos.

En España tenemos una "Ley Integral de Violencia de Género". Pero no es una ley para defender a un hombre o a una mujer que puedan sufrir esta violencia tipificada como “machista” -lo que ya dice mucho del sentido de la Ley-.

12036500_162921964049839_3329841975916870273_nAsí como tenemos multitud de leyes, no sexistas, en defensa de la sociedad y las personas, con indiferencia de que el sexo del perjudicado influya en la aplicación, en esta Ley Integral de Violencia de Género (LIVG) no ocurre lo mismo. Se trata de una Ley sectaria que solo defiende a una parte de la sociedad: la mujer. Y que solo admite un causante del mal: el hombre. Es la única Ley en España –como también sucede en otros países sometidos a la ideología de género- que no contempla la presunción de inocencia, base del sistema judicial mayoritariamente occidental, sino que por el contrario basta con la acusación telefónica (no es necesario ni tan si quiera que sea presencial), sin pruebas que demuestre tal acusación de una mujer para que una pareja de policía se presente en el hogar, detenga al marido, sea esposado y lo lleven a la comisaría sin poder hacer ninguna declaración por su parte y pase las primeras 48 horas en la cárcel hasta orden del juez.

Una Ley de estas características que ha promovido muchas denuncias falsas de mujeres hacia hombres por venganza o despecho, como le sucedió al exministro Jose Fernando López Aguilar, promotor a su vez de esta misma Ley. Una Ley injusta genera actitudes injustas, por lo que se ha convertido en una amenaza constante sobre la actitud y el comportamiento del varón en el que haga lo que haga siempre saldrá perdiendo. Es una Ley injusta porque sirve solo para violentar y manipular en contra del hombre, como realmente está sucediendo en la sociedad.

Sí, parece ciencia ficción, pero esto sucede desde que esta Ley fuese legislada por el Gobierno de Zapatero, aupada por unanimiad en el Congreso, y que ha sido reforzada en esta legislatura -a punto de terminar-, por el Gobierno de Rajoy. Una Ley que cierra filas al dictado de la Ideología de Género (ver este VÍDEO y se lo explica todo en 2 minutos), logrando destruir a la familia anulando al hombre, aislando a la mujer y quebrando la unidad familiar, y todo esto, como no puede ser de otra forma, coreado por los movimientos feministas radicales cuyas subvenciones son el ungüento mágico que engrasa la maquinaria perfecta de la destrucción de la antropología natura del ser humano.

PORTADA soy un perjudicadoUn hombre, Alsa Librum (seudónimo del autor, gravemente perjudicado) es la primera persona que se atreve a escribir un libro sobre el tema: CONOZCA REALMENTE QUÉ ES LA LEY DE VIOLENCIA DE GÉNERO (Editorial Sekotia)

Dese hace ya unos años se viene celebrando una manifestación en Madrid cn un solo objetivo: la Derogación de las leyes sexistas basadas en la ideología de género para que sea revisada y derogada.  Para que se convierta en una Ley que de verdad sirva ciertamente a su objetivo que no es más que impartir justicia cuando falta la armonía y la paz que debiera existir en cualquier hogar, porque la violencia no tiene género, ni sexo. Manifestación a la que por cierto acuden muchas mujeres, porque a ellas también les afecta y en muchas casos como perjudicadas por esta Ley.

En este libro encontrará respuesta a preguntas como las siguientes: ¿Está ayudando verdaderamente a la familia la Ley de Violencia de Genero? ¿Se está utilizando en detrimento de romper la familia tradicional de siempre? ¿En muchas más ocasiones es utilizada discrecionalmente por la mujer en detrimento del hombre? ¿Prima más la manipulación política e ideológica de la ley de violencia de género, que el beneficio social que en sus comienzos creíamos trataba de ofrecer para las familias que verdaderamente lo necesitaban? ¿Se ha montado todo un contubernio económico-político-social alrededor de esta ley? ¿Por qué muchos jueces terminan rechazando pertenecer a los tribunales de V. de G., al efecto? ¿Por qué el exceso de publicidad en los medios, siempre contra el hombre, cuando los casos de mujer pasan desapercibidos? ¿Por qué se oculta el número de suicidios de hombres que ante la impotencia e injusticia sufrida se han quitado la vida, cuando es notorio que a los verdaderamente culpables ni se les ocurre?

Y cientos de preguntas más...

La actualidad se impone y es bueno no dejarse llevar por eslóganes promocionados o tendencias informativas que solo soplan en una dirección (posiblemente interesadas).

Los acontecimientos de París nos han envuelto a todos con el atroz propio de un terrorismo de calidad, asesino e irracional, que ha hecho mella en el ánimo de muchos, sobre todo de los muchos desinformados del por qué y para qué de toda esta barbarie. No tener fundamentos de juicio puede yihadismoprovocar reacciones fundamentalistas, empujadas por el rechazo natural de actos como los que hemos vivido recientemente.

Es por esto que invito a tomar nota con este título: Yihadismo Wahabita publicado por el casi desconocido sello Esparta y escrito por un especialista en este campo Manuel Galiana, que cuenta con ocho títulos publicados, de los cuales tres relacionados con este mundo fanático y prácticamente desconocido en occidente, pretende vencer a nuestra voluntad de serlo que somos,  creyentes o no, pero en cualquier caso a nuestro modo, que para eso somos libres gracias a nuestra cultura judeo-cristiana que nos lo permite, incluso para quienes tiran piedras contra ella.

Decía que muchos son los que se pierden en nombres de difícil pronunciación, siglas incomprensibles y extraños conceptos sin conocerlos, pero que sin embargo provoca una opinión en contra sin saber muy bien qué o quiénes son los que nos atacan,  pone sobre la mesa y con claridad desprovista de prudencia en algunas ocasiones mucho de todo esto que nos confunde. A menudo, algunos tertulianos hablan por hablar, dejándose llevar solo por titulares que le caen del cielo y que forjan una opinión personal, que asumen con predilección según piensan ellos mismos, al no tener los conceptos claros y profundos de la raíz de los hechos. Eso en un extremo. Y en el otro extremo está el buenísimo izquierdista siempre dispuesto a justificar lo que sea todo con tal de no dar la razón a la evidencia de la muerte de inocentes, culpabilizando al "capitalismo salvaje" -del que viven- o a la religión impositiva, que por supuesto se refieren solo a la católica.

Saber de los acontecimientos lejanos que nos afectan porque vivimos en un mundo global parece que nos obliga a conocer más, estar al día de más cosas aunque sean en las antípodas de donde vivimos, casi más que de las cercanas. Esto es un de los signos de los tiempos y para tratar de paliar en algo este agujero os propongo un escaparate dónde elegir sobre este preocupante asunto que ahora nos toca vivir sí o sí.

-yihadismo-wahabita¿Pero por qué hay que leer en estos días Yihadismo Wahabita? Porque gracias a él hablarás con criterio propio. Porque descubrirás por qué Siria es el ojo del huracán de todo lo que sucede en occidente y oriente. Porque verás que los buenos no son tan buenos y los malos lo son por sus sinrazones -injustificables de cualquier modo-. Porque se trata de un libro que apenas tiene doscientas páginas y lo leerás en un fin de semana. Porque no te dejarás llevar por la primera "cosa" que diga un titular de prensa, una foto de Facebook o un Twitter encendido. Porque ser objetivo es imprescindible cuando se opina en público y solo se alcanza esa equidad del discurso en la medida que conoces de lo que hablas.

El 14 de noviembre de 2014 Mariana Eguaras hizo una entrada mucho más que interesante Propuesta de estructura para tramas literarias que suscitó el interés de varios seguidores suyos, entre los cuales me encontraba yo.

Esa entrada la quiero traer a mi blog, no tanto por mi respuesta, sino por la réplica muy buena de Nestor Bélda poseedor de un blog que para los que queremos escribir se debe convertir en referencia de ampliación de conocimientos, siempre inagotables.

No traer los comentarios de otros participantes no es menosprecio. De hecho he dejado enlazado el hilo del post para que los que deseen leerlo entero puedan hacerlo con facilidad. Agradezco desde aquí a todos, a Mariana Eguaras su labor y a todos su participación sincera en que todos sepamos escribir y leer mejor.

Mi aportación a Propuesta de estructura para tramas literarias

Hola a todos, especialmente a Mariana y a Ana, la primera por la interesante entrada y la segunda por su aportación súper interesante.

Inspiracion inmadurezComo Ana, yo fui de “los segundos”, y también he terminado siendo de los que escriben sobre “plano”. Es cierto, son dos estilos de escribir, pero desde la experiencia de ambos (estilos), sin ánimo de ofender, el de dejarse llevar por la inspiración tiene cierta dosis de inmadurez literaria, es el inicio de casi todo escritor, pero porque todavía no se han estructurado mentalmente las técnicas de escribir y dejamos que salgan a borbotones las ideas… Esto nos lleva a que terminan quedando en dique seco muchas de las historias porque somos incapaces de cerrarlas, o porque nos hemos metido en un nudo sin desenlace… ¡Aunque haya excepciones! Cuando se tiene una buena idea en la cabeza, lo mejor es pasarla al papel. Escribir en breve la idea, sin que ocupe más de dos A-4, una especie de guión con lo fundamental.

Como Ana dice, la planificación de una novela no está exenta de disfrutar con la creación, porque -al meno en mi caso- cuando escribo el guión de la novela, apenas marca el eje de la historia (como he dicho antes), por ejemplo con los personajes principales, pero que surgirán otros como apoyo a la acción que irán surgiendo inevitablemente, porque la historia también te sorprenderá a ti como autor con nuevas acciones de tus personajes, o porque las circunstancias son diferentes (era de día pero al final es de noche… o hacía sol, pero prefieres que llueva para acentuar la situación melancólica de lo que cuentas…).

Hay un asunto que no habéis tocado: los bloqueos. Esos momentos de parón en que la historia hace, pum… Y eres incapaz de seguir porque no sabes cómo resolver o encajar un diálogo crucial sin parecer ñoño, pedante, agresivo, etc. Los bloqueos solo se desbloquean escribiendo, sin obsesiones, pero escribiendo. Me explico: si la novela la tienes planificada, o “guionada”,a lo mejor esa parte puede saltarse momentáneamente y seguir con otra parte posterior que no interfiere con lo anterior. Otra cosa diferente puede ser lo contrario, que sea la inspiración la que nos empuje a seguir… Y yo seguiría. Ya vendrán las correcciones posteriores y te darás a la poda… Y luego una solución clásica: llevar en el bolsillo una libreta, o al menos un bolígrafo, porque en cualquier momento se aparecerá ante ti la “luz” y verás con claridad meridiana la solución que vuelve a prender la mecha de la historia hasta el final. Mi experiencia es que muchas buenas ideas que he tenido, por no apuntarlas, cuando llego frente al teclado digo “¿Cómo era aquello…?” y no recordar nada, porque las musas pasan y si no las haces caso, pasan de verdad…

Y por último otra cosa más que no hemos comentado: el descanso en el cajón. Toda obra debe reposar un tiempo, y luego ser leída otra vez. Es un ejercicio de higiene literaria necesario, además te descubrirás como escritor en muchas ocasiones y en otras te sonrojarás de lo que escribiste… ¡Al menos a mí me pasa!

Desentrañar la historia que llevas dentro es muy bonito y apasionante… Pero corremos el peligro de algo terrible: la perdida de la objetividad. Además de escribir también soy editor, y puedo decir con rotundidad que muy pocos autores se dejan llevar por la visión objetiva del editor. Una visión que además de conocer mejor que el autor el mercado (al menos el público que sigue a su sello editorial que es a quien se va a dirigir) es capaz de leer su obra con conocimiento de causa, promediando con otras muchas obras diferentes a la suya (del autor), y sobre todo porque los consejos que pueda dar son a su favor, pues se va a jugar los cuartos y tendrá que recuperarlos. ¡Si los consejos no fuesen buenos, sería tirarse piedras contra su propio tejado!

Bueno, como Ana me disculpo yo también por la longitud, pero esto pasa por contar en los blog con escritores 😉

Un cordial saludo.

Respuesta de Nestor Belda

Hola, Mariana.

Como bien dices, este tema da para mucho.

Hay un aspecto muy importante a tener en cuenta. La estructura tradicional planteamiento-nudo-desenlace (P-N-D), como muy bien indica Ana Bolox, es argumental. Es decir, sigue el orden cronológico de la historia. Sin embargo, la trama puede alterar ese orden y tener una estructura narrativa no argumental o anacrónica, por ejemplo, N-P-D, que sería caso típico de comienzo “in media res”. Sea como sea, los tres “actos” (P, N y D) deben aparecer en la historia, incluso cuando la estrategia narravita sea, justamente, romper con el orden cronológico.

Esto es importante porque hay que distinguir las diferencias entre argumento y trama. La trama puede no ser cronológica, el argumento siempre lo es. Y una curiosidad: El autor parte del argumento para luego disponer esa sucesión de hechos en una trama. En cambio, en el lector el proceso es inverso.

autores y brujulaDel mismo modo, hay que distinguir línea de acción de trama. La línea de acción es la historia que se lee, y la trama es la disposición de los hechos y la integración de los elementos estructurales (espacio, tiempo, personajes…) que el autor realiza. La trama no se lee, se percibe.

Por otra parte, estoy parcialmente de acuerdo con Humberto respecto a que “dejarse llevar por la inspiración tiene cierta dosis de inmadurez literaria”. Es cierto que la falta de conocimientos técnicos de los escritores en ciernes los lleve a no planificar, pero hay autores que tienen una brújula maravillosa. Ahí tenemos a Stendhal. Llevo 40 años escribiendo cuentos, cuyas estructuras domino mentalmente. Ahora me estoy embarcando en una novela. La tengo clarísima en mi mente, sin embargo ya tengo mi “planning” documentado que me permite tener una “vista panorámica”.

Bueno, espero haber aportado algo interesante.

Un beso.

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Cuando los mandamases del Gobierno dicen que ya no estamos en la crisis. Cuando los bancos vuelven a tener beneficios millonarios. Cuando los parados ya son menos pero claramente insuficientes... Es cuando otra vez a todos se nos prenden las velas de la esperanza y volvemos a querer sonreír.

En los últimos siete años -la famosa crisis- los editores, los grandes y los pequeños, hemos hundido nuestro empeño en un lodazal que nos ha dejado exhaustas las fuerzas, las cuentas corrientes en números rojos y la iniciativa que nos caracteriza, a veces osada y otras intrépidas, anulada por miedo al que será. Las crisis, siempre lo he dicho, hacen más bien que mal a medio-largo plazo. Son como las crecidas de los ríos, arrasan, pero limpian, renuevan y modifican el curso reavivando su naturaleza. Las crisis son también eso, economías desbordadas por falta de control y previsión que dejan dolor a su paso pero que terminan colocando a cada uno en su sitio. Una vez que he expuesto mi visión optimista de lo bien que, según mi teoría, nos va a ir a partir de ahora (ironía on), trataré de explicar qué no ha cambiado del sector editorial y por qué no terminará yendo bien a pesar de mi cosmovisión de las bondades de la crisis. Del sector editorial ya hablé hace tiempo, pero hay que insistir.

Para empezar creo que el sector editorial sigue anclado en un modelo estructural de los 60-70 donde no había nada más que los libros como canal para adquirir cultura y que entonces no existía como existe hoy competencia con la aldea global de Internet. Sin embargo todo sigue igual, y el gremio, los editores y lectores se limitan a debatir si libros de papel o ebook. Autores, editores, distribuidores, libreros y lectores. Esta es la cuestión y hoy el libro se mueve en una vía muerta de crecimiento, que cada vez huele más y peor a letrina pública.

El editor está arrastrado por una viciada inercia de décadas. Posiblemente porque a grandes rasgos pensamos que todo el mundo lee lo que le pongan por delante y todavía, a esta altura de la película, no nos hemos dado cuenta de que los lectores cada vez seleccionan más sus lecturas, no solo qué lee, si no cuándo lee y dónde lo hace. Quizá no nos hemos dado cuenta de que los lectores leen mucho y hay mucho a disposición del curioso lector en las redes sociales, los blogs y los pirateos. Y, esto seguro, no sabemos cómo dar valor añadido a lo que ofrecemos industria editorialpara competir contra todo eso. Todavía nos queda un clavo ardiendo al que cogernos: aportar información agrupada, buena y fiable, que ahorrará  mucho tiempo de buscador al lector interesado.

Pero sabemos que esto no es suficiente. Que los editores tenemos que ir a más, mucho más. Por ejemplo la especialización de temas, los autores más señeros y con más repercusión en redes sociales, involucrados definitivamente en la promoción del libro y que apuesten codo con codo en la edición para que ambos salgan ganando. Si olvidamos que estamos en una industria de ideas, pero industria al fin y al cabo, estamos acabados, y a lo mejor eso es lo que nos pasa, que lo olvidamos.

El distribuidor que olvidado de su quehacer no da nada más que una función logística de ir y venir con los libros, y los que se vendan bien y los que no ...¡se siente! Siempre he pensado que un distribuidor debe ser el departamento externo comercial del editor, su brazo largo en el mercado para colocar títulos en los lugares adecuados (no todos los títulos encajan en todas las librerías), recoger información y decirle al editor por dónde van los tiros, por qué no se venden sus novedades y qué es lo que demanda el mercado. Hasta la fecha ningún distribuidor me ha pasado jamás un informe, solo la liquidación de ventas mensuales y las devoluciones de libros que anteriormente dijeron que sí, que estaban vendidos. Si el distribuidor no cambia y no propone nuevas forma de trabajo, más comprometidas, más uña y carne con el editor, será devorado por el mercado como ya sucediera por ejemplo con los distribuidores de alimentación y las grandes superficies. Un distribuidor no es un mero departamento logístico. Eso ya existe y cobran menos que ellos...

La librería es ese punto de venta especializado en la venta de libros del que cada vez quedan menos. Parece de perogrullo explicar esto, pero quedan ya tan pocas librerías que hay que ir dejándolo por escrito para posteriores generaciones y que no sepan qué era. Grandes ciudades como Barcelona y Madrid han visto cerrar librerías de las de toda la vida y a penas quedan libreros independientes que sepan dar aquel servicio (hablo en pasado porque esto ya no existe) a sus clientes con recomendaciones de libros adecuados a su público. No se atreven a la especialización y pretenden seguir viviendo del pelotazo de la novedad, del producto facilón de moda, de historias que explotan los bajos instintos y de poco pensar. Pero sobre todo pretende seguir viviendo (de esto grandes y pequeños) de un sistema que empobrece la correa comercial del libro que se denomina "ventas en depósito". Un sistema cuyo riesgo recae una y otra vez en la inversión del editor y de la que, junto al distribuidor, vive a expensas de él (del editor) sin que ninguno arriesgue nada del capital necesario para que el libro viva.

Creo que el sector editorial es el único que vive, y mal, con este sistema injusto. Solo el lector y el editor apuestan verdaderamente  por el producto editorial, y si esto es así, el editor podría sacar a la venta los libros con un 55% más barato, hacer ediciones digitales a justadas a la demanda y trabajar directamente on-line con el consumidor final. ¿Qué tal? ¡Y ojo, no es ciencia ficción! Esto ya se están viviendo en muchas tiendas virtuales que dan un servicio puerta a puerta en 24/48 horas, que te atienden personalmente, te ayudan a hacer la compra, te sugieren otros títulos, acumulas puntos para próximas compras  y... ¡además te regalan cositas por comprar!

El lector sigue siendo lector. No se ha dejado de leer, lo que pasa que, como en otras muchas cosas, tiene un poder importante de decisión, de cómo consumir (papel, ebook o en línea) y de cómo adquirir lo que lee. Lo que pasa, y me refiero a los editores, distribuidores y libreros, que el lector va por delante, no le satisfacemos, y él se busca la vida como puede.

Y luego queda el autor y la ley de libro. Otros elementos que conciben el sector editorial de forma demasiado legalista y personalista por querer ser garantista de unos derechos de autoría que valen lo que el mercado diga que vale. Una visión demasiado arcaica y que no es consciente de que el sector editorial es un sector industrial con resultados de valor contable y cuyo éxito intelectual lo define de alguna forma el éxito de las ventas. Sin embargo he de decir que los autores, muchos de ellos, son conscientes de la situación y del cambio que se ha producido y son capaces de llegar a acuerdos buenos y fiables para el mercado, sin que sufra ni el beneficio de ambos ni la intelectualidad del autor.

Necesitamos un cambio urgente y no veo que ni los gremios correspondientes ni las federaciones intervinientes muevan un pelo para hacer algo.

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Este artículo se publicó en la revista del Real Club de Tenis de Oviedo. Una revista que trata de aportar a sus socios puntos de vista asociativos, deportivos, sociales, y familiares. Para mi fue un placer escribir sobre lectura y educación de la lectura.

Cuando Joaquín Vallina del Corral me encargó que escribiese un artículo sobre literatura infantil, al principio lo asumí como una especie de guía de recomendaciones, como si los lectores del artículo fuesen eso, los propios niños. Pero superado ese primer tropezón que me había procurado este despiste, me di cuenta de que quien lee revistas como esta son los adultos: padres y/o abuelos con responsabilidad sobre menores en edad de crecer en todos los sentidos. Y considero muy seriamente que la intelectualidad está incluida entre esos sentidos, incluso podría añadir que es el sentido que da sentido a los demás.

ninos-leyendoHay una queja errante de generación en generación de que los jóvenes no leen, no saben, no conocen… Hay como una especie de mantra latente entre los que tenemos la gravedad de educar a nuestros hijos -o los ajenos, como son aquellos que se dedican a la docencia-, que consume nuestra esperanza de que los niños de hoy lleguen a ser los adultos de mañana. Es  por eso por lo que queremos que lleguen a ser lo mejor posible, los más preparados (aunque solo sea porque serán los que mantengan nuestras pensiones). Y a menudo me pregunto qué hacemos para que esto sea verdad.

En ocasiones he explicado la diferencia que hay entre un deseo y el querer. Cuando queremos algo, es una ambición en la que ponemos nuestro empeño, nuestro tiempo, nuestro dinero… Sin embargo el deseo como tal está más cerca de una ensoñación, un etéreo estado de hipótesis, como si nos gustara que algo fuese diferente pero que endosamos el esfuerzo a los demás. En definitiva, querer es una aspiración de algo en activo y el deseo en pasivo. ¿Por qué digo esto? Porque si hacemos examen de nuestro compromiso personal con la cultura y la intelectualización de los pequeños, seguramente daríamos otras alternativas a la cantidad de horas de televisión consumidas; quizá podríamos revisar lo que regalamos a nuestros futuros adultos en los días de navidad, en los cumpleaños, en las primeras comuniones, en los finales de curso; o sería posible regalar algo que leer en vez del videojuego de moda o el último “iphone”, tan avanzado que no lo tenemos ni nosotros mismos; podríamos también cambiar la última novedad de la factoría del cine por una buena obra de teatro y, a ser posible, mejor un clásico. Se me ocurre que en todos estos casos y muchos más, podríamos regalar el valor sagrado de un libro. Que nuestros hijos podrían vernos leer en casa. Que podríamos tener muchas más horas la televisión apagada. Que podríamos contarles a nuestros hijos qué magnífica novela estamos leyendo y lo bien que lo pasamos con ella. Que nuestras conversaciones en la mesa mientras comemos, versen sobre libros de vez en cuando y no siempre de fútbol o de la manida crisis…

Educar, lo sabemos todos, es más lo que “ellos” ven en nosotros que lo que les podemos decir. Educar es ser sutiles con nuestras “ordenes” y más directos en nuestros afectos. Educar, solo puedo concebirlo como ratos felices en familia. Educar es decir sí a lo que es sí y no a lo que es no. Educar es decirles a nuestros hijos que lean un cuento o una novela y luego hablar con ellos de los que les ha gustado, de lo que han vivido.

Si ponemos tanto de nuestra parte para llevarles al cole, a la clase extra de inglés, al partido de fútbol del sábado por la mañana, a la clase de tenis o  al campamento de verano, ¿por qué no ponemos el mismo empeño en que sean cabezas cultas y corazones llenos de valores?

Los libros son ese medicamento que hay que dar cuanto antes y cuya posología está en nuestras manos, es decir: ¡nuestro ejemplo! Los libros aportan mucho más que intelectualidad, porque está demostrado que la persona que lee, es más reflexiva y observadora, que escucha más y habla mejor. Que los niños que leen habitualmente son mejores estudiantes, porque desarrollan la compresión lectora, condimento imprescindible para estudiar más y mejor. Los adolecentes lectores, normalmente están acostumbrados a que sus mejores amigos también lo sean porque si no, no sabría de qué hablar excepto de sexo, fútbol y motos, y eso lo hace cualquiera, aunque mienta. Y está demostrado que los niños y jóvenes que son lectores, el día de mañana lo serán también y sabrán distinguir en general la calidad de la cantidad de lo que la vida les ofrece. Y, como casi última de las ventajas adicionales que la lectura frecuente proporciona a las personas, es la sensibilidad y la predisposición para percibir el sentido artístico y estético de lo que les rodea.

Conclusión: leer es un esfuerzo intelectual que aporta más y en menos tiempo del que imaginamos, y que sin embargo casi nadie repara en ello.

Como último consejo, recomiendo que a los niños y adolescentes se les dirija a lecturas clásicas como una alternativa en alza de su formación interior. Los clásicos, ya saben, esas obras o autores que vienen de siglos atrás y que recogen la experiencia del ser humano, los valores íntimos, las razones de lo que somos. Virtudes como la valentía, la generosidad, el heroísmo, el patriotismo, dar sin esperar nada a cambio, el amor desinteresado… Inagotable cantera de mejoras personales que hoy son sustituidas por chucherías televisivas donde el argot y los cuerpos perfectos pretenden hacernos creer que la vida es así. Si nuestros jóvenes se acercan a lecturas clásicas, tendrán la ocasión de contrastarlas con las series actuales, pragmáticas, frías e impersonales; o esos dibujos animados cuyo fondo del mensaje, cuando no el diseño del dibujo, desdicen a menudo del buen gusto. Clásicos como Ulises y Caballo de Troya…; y también Don Quijote y Tom Sawyer y Moby Dick y El Conde de Montecristo… Hay cientos de títulos en todo tipo de ediciones (todo tipo de precios, con y sin ilustraciones), adaptadas a todas las edades. No hay escapatoria, excepto si nosotros lo dejamos ir. También en esto debemos ser responsables.

Tengamos en casa una biblioteca. No olvidemos la presencia física del libro, aunque algunos prefieran hoy leer sobre dispositivos móviles. Y a propósito de dispositivos móviles, procuren que los niños lean sobre papel, porque las sensaciones del contacto directo con el soporte natural le acercarán más a lo que leen. Y está comprobado pedagógicamente, que la retención en la memoria es mucho mejor sobre papel que sobre tabletas, aunque eso ya es otro cantar.

Leamos nosotros para poderles hacer ver que ellos también deben hacerlo.

Entre las muchas ventajas que tiene la vida es haber tener hijos.

Sí, además una ventaja exponencial cada vez que tu prole aumenta en uno. Yo tengo unos cuantos: 7. No pienso dar explicaciones de por qué me ha dado la gana tener 7, y no 2, 3 o 5... Sí explicaré sin embargo por qué no he tenido 8 o más: la naturaleza marca nuestro calendario, ya sabes.

Entre tanta criatura, una de ellas tiene un canal de You Tube dedicado a la moda, belleza, complementos y bla, bla, bla.... Y el día del padre de este 2015 quiso celebrarlo conmigo en su canal SofiLook. Hicimos un TAG, eso que en español se llama "preguntas y respuestas" y lo organizamos de forma que ella me hacía 5 preguntas de hija a su padre y yo otras 5 preguntas de padre a su hija. El secreto estaba en que ninguno de los dos conocíamos lo que nos iba a preguntar el otro... Y el resultado fue este.