La ONU empezó a sugerir a los presidentes socialdemócratas que crearan determinada legislación convirtiendo hechos de perversión en algo legal, normalizando determinados comportamientos.Pensé que el título iba a ser una pregunta retórica, luego vi que no, que era directa como un puñetazo en el ojo. He analizado la situación actual a la luz de la historia más contemporánea, y vi cómo desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy, la sociedad de corte tradicional y conservadora ha girado a progre e individualista.

Todo tiene un principio. Marcos López Herrador lo explica muy bien en su ensayo La rebelión de los amos (Sekotia, 2017), donde hace una exposición clara y contundente de que los aliados vencedores, dirigidos por el gran hermano americano, quisieron construir una Europa social, democrática y solidaria y el resultado final vino a llamarse socialdemocracia, donde todos las ideas tenían cabida excepto las excluyentes y no democráticas. Se trataba de un potente muro que frenara el avance impositivo del comunismo de la URSS.

De esos años '40, el salto de los '50 y '60 se cobró con un desarrollo económico e industrial sin precedentes en la historia de la humanidad. Tanto es así que incluso decidieron firmar un acuerdo que determinaron llamar Declaración Universal de los Derechos Humanos en el que, nada más y nada menos, la familia ocupa el puesto 16 de los artículos: La familia es la unidad básica natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a protección por parte de la sociedad y del Estado. Del orden y recto cumplimiento de esto se encargó una nueva organización que vino a llamarse Organización de Naciones Unidas (ONU, 1948).

"La familia es la unidad básica natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por el Estado", recoge la Declaración Universal de los DD. HH.

Este éxito financiero, el amplio desarrollo demográfico y las coberturas sociales de las que gozaban sus habitantes hacían de la Europa común el paraíso de cualquier demócrata de clase media, donde ni el frío ni el hambre volvería a asolar los hogares. Sin embargo, y aun yendo todo también y tan bonito, Estados Unidos no implantó ese mismo régimen sociopolítico para sí mismo... ¡Ahí lo dejo! -y que cada uno entienda lo que quiera entender.-

Y pronto llegaron las tendencias globalistas con matices de dominación mundial. Control del mercado internacional, freno a la expansión demográfica y desarrollo de las libertades individuales. Este combinado de fuerzas, que se trenzaban entre sí generando nuevas y diferentes corrientes de movimientos sociales, reventó finalmente en el Mayo del 68 -del que por cierto celebramos el 50 aniversario, que es coincidente con el de la Humanae Vitae, ¡qué casualidad!-.

En Europa se instauró la socialdemocracia, sin embargo, EEUU no implantó ese mismo régimen para sí mismo.

Fueron los niños pijos europeos que se rebelaron contra el poder establecido y sus padres. Aquellos que les habían regalado un estado del bien estar, una vida fácil con protecciones sociales pagadas por sus impuestos, y como si hubiesen recibido un mensaje colectivo, descubrieron que les habían engañado y que lo que deseaban era libertad, que al fin y al cabo se ceñía a la libertad sexual que se les antojaba. Las tradiciones y las costumbres de familia les aprisionaban.

Más tarde, los códigos heteropratiarcales eran sus cadenas, sobre todo para las mujeres, sometidas por el varón a través de los embarazos que las relegaban a un ser mamífero procreador sí o sí. Las feministas, por un lado, y los movimientos homosexualistas, por otro, comenzaron a cerrar la pinza que ahogaba a la familia. Metodos anticonceptívos, amor libre, aborto... Más tarde, fecundación in vitro y vientres de alquiler para que quien quiera ser familia que lo sea, aunque no lo sea, ni lo será jamás.

Las ideologías eugenésicas que en Estados Unidos estuvieron tan de moda desde finales del siglo XIX, que hasta los propios presidentes promulgaban, y que la Alemania nazi lo hizo descaradamente, pensaron que no podrían seguir adelante con ellas y que todo debería ser más sugestivo sin que nadie pudiera poner en duda que su vida estaba en peligro. La estrategia, bendecida por la ONU y responsable de su impulso en todo el mundo, comenzó por sugerir a los presidentes socialdemócratas que crearan determinada legislación convirtiendo hechos de perversión en algo legal, normalizando determinados comportamientos. Para eso no faltarían subvenciones, inversiones locales y relaciones internacionales para abrirse al mundo entero.

Los niños pijos europeos descubrieron el engaño y se rebelaron contra el poder y sus padres, deseando libertad... más bien, libertad sexual.

Llevamos más de 40 años de socavar a la familia, a la unidad básica natural y fundamental de la sociedad, dejándola cada vez más huérfana, aislada y apaniguada, tratando de meter en el mismo saco a los mal llamados matrimonios homosexuales y las familias monoparentales. Por supuesto, el aborto, hoy por hoy, está asumido por la sociedad como un hecho necesario, más que nada por libertad de la mujer. Sin embargo, cuando democráticamente un país decide que el aborto no es admisible, las ordas mundiales se echan encima como acabamos de ver en Argentina y nuestro inelecto presidente, Pedro Sánchez, y Ada Colau se apresuraron a rasgarse las vestiduras  escandalizados por semejante delito siendo más feministas que las más feministas.

Pero que estos personajes digan eso, es de cajón, están obligados a ello por la trilateral internacional. El peor pelotazo llega desde dentro, desde las filas familistas que se suponen que están para defender a la familia natural, y así el nuevo presidente de Familias Numerosas, Benito Zuazu, se expresa con estas palabras: “le aseguro que voy a mantener relaciones con todas las federaciones que representan a los diversos modelos de familia, como las LGTBI o las monoparentales, para ver en qué aspectos podemos ir unidos”. En fin, si desea seguir siendo familia y no un invento progre, deberá, mientras no se demuestre lo contrario, seguir luchando por usted mismo. ¡Ánimo, hay esperanza!

Llevamos más de 40 años de socavar a la familia: los mal llamados matrimonios homosexuales, familias monoparentales y el abort.

 

Libertad. La democracia es eso, libertad. Sin embargo, cuando la libertad está consensuada por unos pocos gracias al empoderamiento al que acceden por medio de las urnas, la libertad no es lo que es, sino la forma ineludible de actuar en sociedad.

Libertad. La RAE específica hasta 12 acepciones para esta palabra que ha sido sobada, manipulada y deformada por políticos populistas, filósofos interesados y el vulgo siempre cuando le ha convenido. Pero me quedo con las dos primeras que creo que son las que de alguna forma más nos afectan:

  1. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
  2. Estado o condición de quien no es esclavo. En democracia se vende este concepto porque se nos dice que podemos elegir libremente a quien deseamos que nos gobierne, es decir, a esos cuya confianza formalizamos en las urnas para que cuiden de nuestras vidas y favorezcan el bien común. Una libertad que nos hace creer que si salen los nuestros nuestras vidas mejorarán y, si no, no serán tan buenas como podríamos imaginar.

 

Por lo tanto tendremos que asumir la responsabilidad de nuestros actos cuando a los que votaste una vez que gobiernan, no lo hacen pensado en nosotros, sino en sí mismos. Es decir, la democracia actual consiste en que participamos en libertad para que los políticos se blinden con nuestros votos en una dictadura. Una dictadura que, cuando es mayoría, se vuelve en dictadura absoluta.

Cuando los políticos o las personas que acceden a gobernar no se rigen por los principios que les definen y son corrompidos por el poder, corrompen a los que les rodean y corrompen la razón para que todo esté de su lado, da lugar un Estado fallido porque estafa la libertad prometida al ciudadano. Cuando las decisiones de Estado se rigen por la ética del pensamiento dominante y carece de razones morales, el ciudadano está perdido porque no tiene más salida que soportar heroicamente lo que deciden por él. Entonces el punto 2 de la acepción de Libertad deja de tener sentido, porque somos esclavos de una libertad consensuada.

Populismos llenos de eslóganes y vacíos de soluciones; nacionalismos que excluyen otras formas de pensar y querer vivir; leyes que se ejecutan aboliendo uno de los principios fundamentales de un Estado de Derecho, como es la presunción de inocencia; los medios de comunicación convertidos en voceras de los intereses financieros e ideológicos; y la masa social cautiva por su baja intelectualidad, moral y reflexiva... Entonces estamos ante un país camino de la ruina. Toynbee dejó muy claro este punto: Las civilizaciones no mueren asesinadas, sino que se suicidan.

Llevamos años de vaciado moral, huyendo hacia delante de nuestra identidad cristiana, en una constante disolución de nuestros principios y nuestras costumbres. Apisonados por una cultura constante de la muerte: el aborto, la eutanasia, la maternidad subrogada, la degeneración de la lucha de géneros. Unos pocos empujan y empujan para que la sociedad sea una masa enorme y deforme fácilmente manejable.

Muchos ya lo ven como algo normal, una vana evolución del ser humano. Menos se rebelan contra este cambio pero callan cómplices, o cobardemente, casi peor. Y pocos, muy pocos, pelean arriesgando su fama, su carrera, su fortuna, estudiando y formándose para combatir desde la intelectualidad este ataque salvaje y democrático contra la dignidad del ser humano.

El final de los tiempos, como dice el Marqués de Tamarón en su prólogo, “es una alegoría política del presente y barrunto del futuro, y un relato de aventuras, y una historia de amor, y una descripción, a veces cómica, de la estupidez suicida del género humano”, y además, “una búsqueda de lo sagrado”.

La peripecia de los protagonistas se desenvuelve en una acción trepidante donde la intriga y las maniobras de poder se combinan con un código simbólico que el lector descubrirá poco a poco. Una crítica global del mundo contemporáneo que irritará a los conformistas y estimulará a los disidentes. Quizá el final de los tiempos ha comenzado ya.

La vieja civilización ha muerto, asesinada con saña. El nuevo orden del mundo ha proclamado la muerte del espíritu y la condena de la Historia

José Javier Esparza acaba de publicar con Sekotia una novela distópica de fuerte carácter cristiano que trata de momentos demasiado presentes. Realmente es la renovada publicación que ya sacara hace más de 12 años bajo dos títulos diferentes: El dolor y La muerte, pero en esta ocasión revisada y estructurada en tres partes, ya que a los dos anteriores se añade Los diarios de Román, que es el nexo de unión entre las anteriores partes ya citadas.

Por lo tanto, con El final de los tiempos, realmente nos encontramos ante una novedad literaria porque se ha convertido en una obra diferente. En todo caso, y teniendo en cuenta que la trama y los hechos que se narran tienen ya casi 15 años desde que se escribieron, sin embargo asusta ver la realidad de lo que vivimos hoy en nuestras calles y nuestras vidas.

Dice la sinopsis: “En un paisaje sin Dios ni identidad, el dinero y la técnica imponen su dominio. La religión es un sucedáneo y la democracia una pantomima”. Pienso que sólo esta frase define con claridad el espejo social en el que se mira esta novela, que como bien dice el autor: “El final de los tiempos es una novela futurista, pero no es ciencia ficción: se trata en realidad de una alegoría de nuestro propio tiempo”.

¿Quieres saber más de este título? Escucha este podcast de SomosLibro donde entrevisto a José Javier Esparza en profundidad.

¿Pero qué está pasando con el feminismo? ¿Por qué este empoderamiento de la mujer contra el hombre? ¿Por qué mujeres de toda edad y condición se han radicalizado con este feminismo contaminante que lejos de propugnar la igualdad entre sexos busca la anulación del hombre? ¿Por qué los medios de comunicación se rasgan las vestiduras por hechos, que en la mayoría de los casos se desconocen las causas, victimizando a la mujer y creando una raza aparte de verdugos que somos todos los hombres?

¿Por qué frases tan vergonzantes como la del Presidente de Extremadura, señor Vara, que para felicitar el año (Minuto 6,05), tiene que hacer un ridículo esperpéntico diciendo que “los hombres matamos a las mujeres por haber nacido mujeres…”? ¿Es necesario ser tan cretino para parecer que eres moderno y contentar a un puñado de feministas que en el fondo ni ellas mismas se lo creen porque saben que es mentira?

Leyes y más leyes que pretenden armonizar pero sabemos que rompen y vuelven a romper a la sociedad porque cada vez más aíslan al hombre de la mujer, a la mujer del hombre, y en medio los hijos, como víctimas propiciatorias. Y entonces, ¿quién educa a los chicos en valores si los progenitores no son ese modelo de paz y amor que debieran ser? Pues el Estado y sus modelos sociales, por los líderes de fantasía que montan en las carrozas de Reyes Magos, las series de TV o películas para público infantil de determinadas factorías… E impuestos por leyes que arrinconan a los verdaderos responsables de educar, que somos nosotros, los padres.

Para todo esto hay una herramienta imprescindible: el feminismo radical que como materia prima hace uso de la mujer contra el mundo, quedando sola ante sus decisiones personales como su identidad personal, el aborto y todos sus derechos, vacíos de obligaciones y responsabilidades.

El pasado martes día 9 de febrero de 2018, en Radio Ya, en su programa SomosLibro tuve la ocasión de presentar en una tertulia con tres mujeres: Rocío Monasterio, Patricia Camacho y Alicia Rubio donde se debatió ampliamente sobre todo esto. Invito a escuchar el programa y saber cómo conseguir de forma fácil uno de los libros más importantes que se ha escrito sobre este tema: Una revolución silenciosa (Libros Libres), de Jesús Trillo-Figueroa, uno de los ensayistas más preclaros sobre las ideologías dominantes del momento.

 

Ana Bolox, a la que he tenido la suerte de conocer y compartir micrófono en algunos programas de radio, creo poder presumir de su amistad. Ana es un mujer independiente con idea propias, y no por eso necesariamente feminista. No quiero catalogarla pero con ella se encuentra uno a gusto y acompañado, porque conversar con ella es agradable. Tuve la oportunidad de comprobarlo en el programa de radio de hace pocos meses sobre novela negra y policial -que te invito a conocer si lo deseas- junto con otros autores que también han escrito novela negra y policíaca.

Conociendo cómo es Ana, es fácil esperar que su forma de escribir sea distinguida, suave, armónica y bien estructurada. Sin duda ha bebido de la literatura de los clásicos ingleses del misterio como la maestra Agatha Christe. Y sin duda es el motivo por lo que su blog-escuela es un éxito y ya puesto a ver cosas de Ana da un repaso a su web con reseñas, consejos y buenas ideas.

Me han impresionado dos cosas de su obra: la primera el tono literario elegante, agradable, que se lee de forma cercana y que sin duda concreta muy bien el ambiente donde se desarrollan las escenas; así como los personajes, que están muy bien definidos y cuyos diálogos están, no solo muy bien trabados, si no muy bien adecuados a cada actor para que trascienda la personalidad de cada uno, lo que termina creando el marco justo de la novela en la medida que cada hombre o mujer que aparecen en escena ya no sorprenden negativamente, sino que son reconocidos por el lector de forma familiar.

El segundo aspecto que me ha llamado la atención, ha sido la capacidad de creación de la trama. Es cierto que si bien una buena narración y estupenda descripción hace las delicias del lector y puede encumbrar a un autor, si no está acompañado de una trama bien pergeñada termina por aburrir y hundiendo un buen intento de novela. No es el caso, puedo asegurarlo, que no hay puntada sin hilo en los hechos y los dichos, y cada detalle tiene una justificación anterior o posterior. Nada puede hacer suponer al lector el final de la novela. Incluso, como fue mi caso, uno llega a preguntarse de qué o cómo se sacará Ana la carta de la manga para terminar de desenredar la maraña tejida de circunstancias en la que el lector está tan perdido como bloqueado suponiendo imaginar el final…

Como he dicho desde el principio, soy un profano en este género y quizá peco de novato cuando digo que para mi gusto había demasiados personajes. Unos que se emparejaban con otros y otros cuyas vidas presentes y pasadas se cruzan, configurando un pequeño laberinto que me ha hecho perder el hilo por no saber quién era quién en algunos momentos de la narración. Pero quiero insistir que seguramente se debe a mi falta de costumbre en este tipo de historias.

Muerte en los Hampton es una novela en la que un curioso y competitivo matrimonio, el  matrimonio Starling, compuesto por un diplomático en misión secreta y Anne, su mujer, una metomentodo con olfato de inspector, que son invitados a una lujosa casa a la cena de Navidad. Todo son lujos y delicadezas por parte de la anfitriona que tiene que capear con algunos invitados que no pegan ni con cola pero que el compromiso de los negocios y los ocultos intereses, terminan enredando las buenas y aparentes intenciones que tiene todos de agradar. Termina saltando por los aires cuando uno de los invitados aparece al día siguiente muerto en su cuarto.

La inspectora Nicole se presenta en los Hampton y lo hace con un viejo conocido de Anne Starlin: Arthur Crawford, un policía que ya en otra ocasión tuvo la suerte de tropezarse con Anne y que ambos se empeñan en mantener en secreto para no levantar sospechas de una relación del pasado que no se desvela en la historia, pero que coquetea con lo sentimental, lo profesional y la sagacidad competitiva del sabueso detectivesco.

En definitiva una obra divertida, que entretiene lo que debe y que desde luego te deja el buen gusto de seguir leyendo más de Ana Bolox.

¡Enhorabuena!

Con Azul, pero azul oscuro se cierra la trilogía "Todos lo hicieron mal". Ha sido una experiencia personal muy bonita e interesante. Quizá por esa misma razón no he querido escribir más sobre ella y lo ha hecho Maite Martín, la correctora de Lector cero que ha hecho la labor de reajustar y corregir la obra en las tres ocasiones. Os dejo con ella 🙂

La trilogía Todos lo hicieron mal es la huida de Jill para escapar de su vida, pero también para escapar de sí misma.

En la primera novela, Tom el fuerte, conocemos a nuestra protagonista de adolescente, viviendo en casa de sus padres, con una madre muy enferma y un padre que se desvive por atenderla; Jill se siente ignorada y fuera de lugar, y cuando conoce a Tom decide darle una lección a su progenitor para que se preocupe más por ella. Pero su rebeldía tendrá como consecuencia una serie de trágicos sucesos.

En la segunda parte, El perro de Ben, Jill se instala en Rock Village, un pueblo en las montañas. Trabaja en el bar de una gasolinera y parece que su vida se va estabilizando. Hasta que se enamora de Dock. El reverendo no ve con buenos ojos que su hijo esté con una «mujer de mala vida» y le hace a Jill la vida imposible. Dock, Ben y Clapton, un camionero,  serán sus únicos apoyos.

En la obra que cierra la trilogía, Azul, pero azul oscuro, nos reencontramos con una Jill ya madura. Lleva dieciséis años viviendo con Rubén, un extoxicómano que la ayuda a regentar un bar, y colaborando en el Hogar de Bob, en el que se acoge a personas sin recursos. Pero Jill enferma y, además, el pasado, que creía haber dejado enterrado en Rock Village, vuelve para destrozarle la vida a ella y a algunos de sus amigos.

A lo largo de estos tres libros, vemos la evolución de nuestra protagonista, desde una adolescente rebelde, enfadada con sus progenitores y con el mundo, pasando por la joven de Rock Village, que tiene claro que lo único que necesita es vivir en paz y no complicarse la vida (aunque le resulta imposible porque algunos miembros de la comunidad no se lo permiten), hasta encontrarnos con una Jill cuarentañera, con una vida estable, colaborando para ayudar a los que más lo necesitan.

Pero parece que a Jill la felicidad le es esquiva, porque cuando mejor le iban las cosas, el pasado vuelve, de la mano de Jeremías, y nos encontramos con un trágico y desgarrador desenlace.

Una trilogía en la que se demuestra que todos los actos tienen consecuencias y que, por mucho que lo intentemos, el pasado siempre termina atrapándonos.

Novela Negra, novela policíaca, un género en alza que sin duda se hace un hueco a base de buenas obras. Este género que durante tiempo fue marginal en la literatura y el cine, encontró sin embargo un amplio eco en los cómics. Pero aunque la producción literaria y cinematográfica era reducida en cantidad de títulos, cosechaba copiosas ventas de libros y entradas de cine.

Novela Negra especialEs quizá este tipo de narrativa que esté en auge gracias a las series televisivas que han terminado fraguando en la imaginación de muchos autores jugosas historias, ficciones que en muchos casos superaban con creces la realidad (que para eso está la ficción y vale hasta lo que queramos que valga). Series como The Wire o Breaking bad son solo dos ejemplos de calidad en el guión que a la postre es lo que nos pone a los escritores en la pista para emprender nuevas historias.

Pero ha surgido una nueva tendencia en esto de la novela negra, que capitanea con éxito Mi Expediente Favorito, con el que trata de girar hacia el mundo real porque toma como trama de la novela asesinos de la vida real, creando biografías narradas. Lo mejor, o lo peor, según se quiera ver, es que el lector sabe que lo que lee es verdad -no ficción-, y eso sin duda le añade una sobredosis de tensión emocional importante a la lectura, porque sabe que las muertes y los sufrimientos que allí se narran fueron personas de verdad, con sentimientos o sin ellos, pero con dolores ciertos, y podemos ponernos en su lugar.

La novela negra y policíaca está en auge. Sangre, tensión, misterio, personajes malos o ingenuos, hombres duros y mujeres bellas, pero perversas... Son algunos de los condimentos necesarios para que una historia funcione, pero no solo... Y para que disfrutes 100% de esto, te enlazo a un programa de radio de SomosLibro dedicado precisamente a este tipo de historias. Participan Ana Bolox, Ignacio Barroso, Marcos López Herrador y un servidor de ustedes en la dirección y presentador del programa.

La corrupción de la razón es una de las consecuencias más evidentes del relativismo decadente, que provee al nihilismo contemporáneo de una existencia basura, sin futuro y de horizontes planos, porque nunca pretende ver qué hay de verdad o de mentira en los hechos y en las personas.

posverdadLa verdad y la mentira es algo que orienta a las personas hacia una existencia real y personal, que nos sitúa en un plano de evidencia en relación con los demás y la sociedad en general. La verdad y la mentira están en el plano del juicio moral, por eso es importante. Tan importante es, que el relativismo se ha encargado de destruirlo y lo ha sustituido de manera casi inmediata, consensuándolo a través de la ley. La verdad y la mentira ya no es lo que es moralmente o no, que puede ser incluso subjetivo. La verdad y la mentira ya es lo legal y lo ilegal. Las leyes han sustituido el concepto de bueno o malo por lo que la ley me permite y se puede hacer, o no. Es legal abortar pero no ir a más de 120 km/hora en la autovía. Una manera perfecta para manipular a la sociedad desde la ley, creando normas y fabricando nuevas costumbres, comportamientos humanos.

La posverdad ha llegado para deconstruir más la razón razonable porque se maneja desde la sinrazón de los sentimientos. Así, solo desde lo que somos capaces de sentir, podemos justificar de manera vehemente, incluso violenta, nuestra opinión, que no razón. Somos capaces de justificar desde el amor -de hecho así lo hacen muchos buenistas-, la homosexualidad o el animalismo, con las formas más agresivas que el pacifismo nos autoriza como son el acoso, el insulto y saltarse la ley si es necesario. Y por el contrario, desde el odio, por ejemplo, podemos agrandar la ola salvaje del nacionalismo porque nadie piensa en qué sucede y sus consecuencias. La acción solo está dominada por el sentimiento, sin pasar por la cabeza, y provoca un exacerbado amor a las ideas propias y por ende odio a las ajenas.

El relativismo imperante ha hecho rodar las tendencias más enfermas de la razón humana: materialismo, individualismo, nihilismo y la posverdad, que ha sido agitada intencionadamente desde las redes sociales por unos e imitadas por todos los demás, es decir, la mayoría, lo que provoca sin duda una tendencia de comportamiento relacional. ¿Cuál es la evidencia de que somos practicante de la posverdad? Primero: prejuicios, va por delante una idea preconcebida de algo o alguien que nos pone a la defensiva. Segundo: nos creemos sin contrastar lo que nos interesa y rechazamos por lo mismo lo que consideramos que nos ataca.

La posverdad ha sido la puesta en marcha con evidente éxito por los populistas, porque la posverdad es un arma muy eficaz para hacer propaganda política y para las apologías más variadas.

Sinceramente, no es que yo haya sido el precursor de la idea, ni que el proyecto haya sido tan bien avenido y compartido por la COPE a través de Adolfo Arjona. Es que quien se acerca y lo descubre se engancha, y os voy a explicar por qué.

Al descubrir los casos de la Crónica negra en el espacio de "La noche de Adolfo Arjona" vi que la calidad de la producción era excelente, el trabajo de redacción muy profesional y elaborado. Son documentales muy bien estructurado a dos voces, Adolfo Arjona, presentado, y documentando por José Manuel Frías. Además, también están acompañados de voces externas, de expertos en la materia que tratan: criminólogos, forenses, psiquitaras, policías... Y un fino trabajo de efectos especiales y sonidos que envuelven a la locución creando el ambiente propicio.

mi expediente favorito logo y sello
Clicando en la imagen podrás leer un artículo que se publicó en el día de su lanzamiento

Pues bien, desde la editorial Sekotia propusimos la creación de una colección que aportara las biografías narradas de algunos de los personajes más interesantes de los que ya habían tratado. Mi responsabilidad ha sido buscar a los autores, coordinar la edición y controlar la distribución de los libros. Por otro lado, COPE se encarga de la promoción en la cadena y que la colección de Mi Expediente Favorito llegue hasta el último rincón de la radio.

Me gustaría hacer notar que esta colección tiene un efecto doble: leer-escuchar, porque la colección está nutrida en cada libro con una serie de códigos QR que te llevan a los audios de la cuña de cada título, la entrevista al experto y MUY IMPORTANTE al espacio web donde puedes participar en un concurso de análisis y observación por medio de 2 preguntas concretas y diferentes en cada caso con estupendos premios exclusivos.

Hay personas que me han preguntado en ocasiones que por qué hay tanta gente que le gusta leer estos casos horribles. La respuesta se llama morbo. El morbo no es aquello que nos pregunta no el qué, que posiblemente todos sabe, por ejemplo: un asesinato; si no el cómo. Es más fuerte la tendencia a saber cómo han sucedido las cosas -aunque nos horrorice- que el hecho en sí de qué.

La colección tiene previsto el lanzamiento de cinco títulos iniciales que no se han escogido al azar, si no que hemos tratado de buscar un espectro amplio y hay para todos los gustos: hombres, mujeres, españoles, extranjeros, asesinos en serie y mafiosos.

Paso a mostraros muy brevemente, y por orden cronológico, cada uno de ellos. También os facilito un enlace de los que ya han sido publicados (que con el tiempo iré completando) y puedas tener acceso a más información.

el payaso asesino PORTADAJohn Wayne, el payaso asesino, (mayo 2017) escrito por Miguel Janer en clave de crónica periodística. E autor tuvo que buscarse un personaje ficticio para contar la historia ya que el personaje era tan repugnante que necesitaba distanciarse de él y escribir la biografía novelada desde "más lejos". En el enlace de su web verás que cuentas con dos audios: la cuña radiofónica y la voz de la experta, Helen Morrison, que trató directamente  con este enajenado mental antes de su muerte durante varias sesiones. Esta mujer solicitó que le cediesen el cerebro de John Wayne con el fin de estudiarlo más de cerca y comprobar si existe o no diferencias físicas en el comportamiento de un asesino o de una persona normal... ¿Tu crees que hay diferencias? Escúchalo en el audio, ahí te lo cuentan todo...

Mary Bell PORTADAMary Bell, la niña asesina, (junio 2017) cuya autoría corre a cargo de Marcos López Herrador. Este caso, la estructura literaria, está desarrollada más como una novela. Hay diálogos y descripciones del paisaje y presenta de forma muy eficaz las razones de por qué una niña de 11 años puede llegar a matar a dos niños mas pequeños, uno de ellos casi un bebe. La historia, construida desde los datos obtenidos de las declaraciones y algunos testigos oculares, está muy bien trabada. Un elemento que López Herrador ha considerado y creo que de forma muy acertada, es presentar los asesinatos no desde el acto en sí de matar por parte de la niña, si no desde lo que unos y otros, testigo y policías, cuentan en el transcurso de la trama. El desarrollo del juicio y los personajes que testifican complementan bien la acción y el lector sale satisfecho sin quedarse  medias de una historia que les aseguro es impactante, quizá porque se trata de una niña de apenas 11 años.

h.h. holmes PORTADAH. H. Holmes, el hotel de los horrores (septiembre 2017) por José Manuel Frías. Esta historia es tan espeluznante como las demás. Un maestro de la estafa a los seguros. Un galante falso médico que seducía a mujeres adineradas. Un hombre que maquinaba la muerte de mujeres, o de todo aquel que se interpusiera en su camino, por la ambición desmedida de ganar dinero. Hizo construir un hotel con el único propósito de matar y que, como a los arquitectos de los faraones, también mató a los suyos después de terminar la ejecución de la obra para que no quedaran testigos de los pasillos secretos y las cámaras mortuorias.  José Manuel Frías, es la voz que acompaña a Arjona en sus Crónicas Negras, ya solo esto es un aval de éxito asegurado.

Richard Kuklinski PORTADARichard Kuklinski, el hombre de hielo (octubre 2017), Humberto Pérez-Tomé -¡un servidor!-. Me he responsabilizado de la biografía novelada de este asesino a sueldo que trabajó a sueldo durante veinte años para la mafia de Estados Unidos. Se le suponen más de 200 asesinatos con lo métodos más sofisticados. Se le apodó el hombre de hielo por congelar a los cadáveres con el fin de despistar las investigaciones a la policía. Una vez más, este caso de sicario, tiene sus explicaciones en la infancia: maltratado por su padre, despreciado por su madre y vengativo con los animales al principio, luego con todo aquel que le irritaba, molestaba o contradecía. Una vida mutilada de afectos que logró no sentir cuando mataba. Solo por su mujer, y los tres hijos que tuvo, sintió cierto respeto a los que desde la cárcel pidió perdón.

enriqueta marti PORTADAEnriqueta Martí, la vampiresa de Barcelona (noviembre 2017) Francisco Segarra. Estamos hablando de uno de los casos más controvertidos cuyas víctimas son niños para dar gusto a los mayores. La historia se desarrolla al final del siglo XIX en un de  las épocas más violentas de la historia de España, donde los burgueses y la clase obrera se enfrenta por sus derechos. Donde la miseria y la abundancia recorren las calles de una hermosa ciudad: Barcelona. Enriqueta Martí traficó con la sangre o huesos de los niños que compraban a alto precio para supuestamente curar algunas enfermedades. Fue la proxenta de niños y niñas para los vicios de la alta burguesía que pagaban encantados. Fue ua mujer de doble vida. El autor a investigado a fondo este caso y aporta en su novela datos desconocidos que a buen seguro muchos se llevarán las manos a la cabeza.

La ideología de género me preocupa. Lo que parecía ser una chifladura está tomando cartas de normalización y ahora de legislación. Además, desde los medios de comunicación y las leyes nos roban la conciencia. Y lo que parecía que solo eran los de la malvada izquierda la que pretendía adulterar nuestros principios y costumbres, incluso nuestra intimidad familiar, al final también se ha sumado el Partido Popular: neoliberal, progresista y, por lo tanto, relativista a este ataque contra la persona, la conciencia y la familia.

CRUEL PADRE (nuestro Estado). 'Saturno devorando a su hijo', de Pedro Pablo Rubens, conservado en el Museo del Prado.
CRUEL PADRE (nuestro Estado): 'Saturno devorando a su hijo', de Pedro Pablo Rubens, conservado en el Museo del Prado.

De todo esto hablamos alto y claro en un reciente programa de SomosLibro en el que tuve la ocasión de compartir micrófono con Carmen Sánchez Maillo, Rocío Monasterio y Marcos López Herrador, colaborador habitual del programa. Durante los noventa minutos que dura el programa se mostró, y demostró, que el arco parlamentario español en sus Cortes Generales solo están de acuerdo en una cosa: propiciar a la sociedad una cambio antropológico que desvirtúe la libertad personal a favor de masificar al individuo en los actos y el pensamiento en una sola dirección y cuya palanca de actuación son las leyes impositivas de la ideología de género a través de la implantación de leyes referidas a la LGTBI.

Por lo importante del tema quisiera pasar al lector el contenido del programa, a modo de sumario: •Mayo del  68, inicio y liberación •Feminismo de equidad versus feminismo radical •¿Por qué el  loby homosexual es el camino del empoderamiento de la ideología de género? •Herramientas de trabajo: feminismo radical + homosexualismo + anulación del hombre (heteropatiarcado) •¿Por qué la política se hace eco de una ideología ficción que no tienen amparo en lo científico y todo se basa en l subjetivismo personal? •Intrusión en la sociedad, en el individuo en la familia… ¿Es el orden correcto de actuación? •Aplicación en la educación escolar, y los padres fuera, no pintan nada… Solo que pagan sus facturas.

Si bien al programa fueron invitados plataformas en defensa la familia o partidos políticos de corte conservador, solo asistieron los citados y no se cortaron en decir la verdad y hablar con claridad de lo que hay y lo que pretenden hacernos llegar desde el Estado. Se dijeron cosas muy interesantes, que aunque sabidas por muchos, no todos las creen y otros prefieren taparse la cabeza esperando que pasen rápido y sin hacer mucho daño, y no saben que han venido a quedarse, a despreciar su escándalo y a devorar a sus hijos.